Yo soy Sandra, soy morena, con los ojos azules, delgada y alta.Vivo en los Ángeles con mis padres y mi hermano pequeño Jesús. Me encanta el color lila y mi número favorito es el 7. Soy medianamente buena en los estudios, pero en mi clase hay una niña, llamada Belinda, que siempre me está fastidiando y sin motivos para ello. Tengos unos amigos geniales llamados Alicia y Fran.
Todo empezó un día cualquiera. Estaba en mi casa con mi mejor amiga, que me estaba poniendo de los nervios. Se llama Alicia. Tiene el pelo castaño, con muchísimos rizos y unos ojazos marones. También tiene la cara llena de pecas. Es muy lista y le encanta hacerme rabiar (de broma, claro).
Alicia me estaba ayudando con mi examen de lengua, que tenía al día siguente. Pero no me enteraba de nada.
¡Soy malísima en lengua!Pero ella no tiene paciencia.
-¿Lo entiendes ahora?-me dijo.
-No-le respondí.
-¡Pero si es facilísimo!¡No hay nada que entender!
-¡Pues no me entra en la cabeza!
-¡Eres imposible!- chilló.
-¡No me grites!Ya verás que apruebo sin tu ayuda.
-¿Si?Pues adios -Recogió sus cosas y se fue.
Cuando Alicia llegó a casa, me llamó:
-Lo siento-dijo.
-Yo también-le contesté.
-Pero no te enteras de nada.
-¿Qué te apuestas que apruebo?
-Pues... si apruebas te llevo la maleta un mes. Y si cateas...¡escribes un libro! Así conectaras con la Lengua.
-¡Adiós!-Y colgó.
"- Pero si no se nada-pensé yo- creo que me he precipitado...."
Así acabó el día en el que todo empezó.
Llegó el día del examen de Lengua y no es que me saliera muy bien, mejor dicho, me salio fatal, pero la semana siguiente nos dieron los resultados.
-¿Quién habrá ganado?-Me dijo Alicia.
-Pues yo, porque el examen me salió muy bien-dije sabiendo que lo que decía era una gran mentira.
Me entregaron el examen y... había suspendido, un cuatro, y ahora tenía que escribir un libro con lo poco que me gustaba Lengua. No debería haber apostado nada.
-¡Espero ver el libro cuanto antes!- dijo Alicia
-No te preocupes que escribiré un gran libro que te dejara boquiabierta de lo fantástico que será-dije yo.
-Bueno, ya lo veremos.-dijo Alicia con un tono burlón.
Al llegar a mi casa, mi hermano Jesús estuvo burlándose de mí toda la tarde por haber suspendido, ya que él había sacado un diez en un examen de lengua, así que me puse a escribir el libro que le prometí a Alicia.
Empecé a pensar pero no se me ocurrió nada, me lleve pensando tres horas y nada. Se me paso por la cabeza llamar a Fran. Él era delgado, moreno, de la misma edad que yo... y le gustaba mucho leer que era por lo que lo llamé.
-¡Piiiiiiiiiii piiiiiiiiiiiiiiii!
-Es el timbre será Fran. Le abrí y le comente lo que pasaba. Me dijo porque no íbamos a la biblioteca . Al final fuimos .
-Venga Sandra mira los libros a ver si te dan alguna idea. Dijo Fran.
-No veo ninguno interesante Fran y ya son las ocho y media de la noche y yo me voy. Dije.
-Vale. Adios. Dijo Fran.
-Adios y muchas gracias. Dije.
Iba para mi casa muy cansada cuando tuve una idea al ver los árboles, ¡un mapa! Iría de fantasía. Aunque a mí no me gustaba leer, sí ver series de aventuras fantásticas. Era perfecto porque tenía muchas ideas para ello. Yo seré la protagonista, me inventaré personajes imaginarios. Pensé.
Bien, no fue tan difícil encontrar una idea, pero todavía no sabía la historia lo haría mañana porque ya eran las diez.
El sábado empecé dibujando un mapa de un mundo de fantasía. Luego, con unos personajes: una chica normal, luego transformada en una maga guerrera, un elfo, otro brujo y un dragón y un unicornio de acompañante. Sí, mi libro
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